Localización
Los pápagos se localizan en Arizona, Estados Unidos, y en
Sonora, México. Desde 1937, en Estados Unidos los acuerdos de la Indian
Reorganization Act (1934) dividieron el territorio de las reservaciones pápago
en 11 distritos; cada uno de ellos tiene su propio consejo y cuenta con dos
representantes en el Papago Tribal Council. En 1983 se creó en Sells, la cabecera
de la reservación, la oficina Tohono o'otham in Mexico Office, que se encarga
de las relaciones entre los o'otham de ambos países.
Los pápagos de México habitan en el estado de Sonora en los
municipios de Caborca, Saric y Puerto Peñasco y en Magdalena, en el municipio
del mismo nombre. Las localidades donde se ha registrado población o'otham son:
Carricito, Chujúbabi, El Bísani, El Carricito, El Cubabi, El Cumarito, El
Quelele, Irabibaipa, La Espuma, La Lezna, Las Calenturas, Las Maravillas, Las Mochoneras,
Las Norias, Pozo Grande, Pozo Prieto, Represa de Enrique, San Francisquito
(sede del gobernador pápago), San Pedro, Santa Elena, Sobaco. Algunas
localidades mayoritariamente mestizas donde viven o'otham son Caborca,
Magdalena, Pozo Verde, Quitovac, Sonoyta y Puerto Peñasco.
Cosmogonía y religión
Sus ceremonias conservan un trasfondo mitológico; un
elemento importante de la cosmovisión de los pápagos era un mito de creación
que involucraba a dos seres sobrenaturales que crearon diversas razas de hombres
y luego las destruyeron; estos dioses lucharon entre ellos, el "mago de la
tierra" (Earth Magician) desapareció, dejando el mundo a l'itoy, quien
finalmente creó a la gente pápago. Esta divinidad expulsó a los hombres creados
primero y ocupó su territorio, la Papaguería.
Después de la evangelización jesuita, se adaptaron elementos
del cristianismo a su antigua religión. Como un desarrollo sincrético de los
esfuerzos misionales, jesuitas y franciscanos, se conformó la llamada
"Iglesia Católica de Sonora" (versión indígena del catolicismo),
cuyos ritos y creencias se centran en el culto a San Francisco. En las
rancherías mayores los adeptos se reúnen en torno a capillas de adobe en las
que una imagen "de bulto" del santo recibe los rezos y alabanzas, así
como la quema de ceras. Ante la ausencia de sacerdotes oficiales el culto quedó
en manos de los propios o'otham.
De acuerdo con Jacques Galinier (1991) en la religión de los
tohono o'otham existe una forma de sincretismo; las creencias y los símbolos
cristianos se incorporaron a formas, valores e intereses ya existentes en el
ámbito religioso indígena. Un ejemplo es la identificación de divinidad
cristiana (san Francisco) y la aborigen lI'itoy), ambos cultos se fundieron en
uno solo que combina la curación con la petición de lluvia.
Desde principios del presente siglo, se han realizado entre
los tohono o'otham campañas de proselitismo religioso por parte de varias
iglesias y sectas; luego de un inicio conflictivo, las relaciones entre
protestantes, católicos y creyentes de la religión autóctona han mejorado poco
a poco.
Artesanías
Los pápagos elaboran artesanalmente figuras de madera
tallada, piezas de alfarería y cestas. Su alfarería es rústica; la hechura de
los recipientes incluye la recolección de la materia prima en los bancos de
barro, el cual filtran y mezclan con arena muy fina y estiércol de vaca seco.
Las piezas se cuecen en un horno con palos de choya y estiércol.
Sus mejores y más finas piezas artesanales son las de
cestería. Las "coritas", cestas y bandejas, de palmillo y torote
(plantas del desierto que las mujeres colectan, preparan y tejen) alcanzan
elevados precios en Estados Unidos. En los diseños y decorados de las coritas
plasman símbolos de una estética relacionada con el pensamiento mítico de los
o'otham. La cestería es un quehacer femenino que involucra a mujeres de las
reservaciones de Arizona, y es una importante fuente de ingresos. En cambio, en
México la fabricación de coritas ha desaparecido prácticamente entre los
o'otham.
Tallan figuras en madera de mezquite, de palo fierro o de
otros árboles; este trabajo es un asunto más bien masculino, aunque sólo hay
algunos buenos talladores en ambos lados de la frontera.
Lengua
Según varios estudios lingüísticos, la lengua pápago se
clasifica dentro del grupo pima (también llamado pimano o tepimano), rama
nahua-cuitlateca del tronco yutonahua. Tiene relación cercana con la lengua
pima, con las variantes dialectales de los tepehuanos (o'dam) y también con las
lenguas taracahítas (mayo, yaqui, tarahumara, guarijí o y ópata).
Algunos estudios del Instituto Nacional Indigenista (INI),
actualmente la Comisión Nacional Para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas
(CDI), antesseñalan que el pápago es un dialecto de la variante pimana conocida
como pima alto. Se registraron hablantes de pápago en los municipios sonorenses
de Caborca (54 hablantes), Altar (26), Puerto Peñasco (66), Saric (15) y Santa
Ana (13); en 1992 se registraron 386 hablantes de pima, 101 de pima alto y 4 de
pima bajo, en todas estas lenguas más del 95% de los hablantes se consideraron
como bilingües.
En México son los adultos, generalmente los ancianos,
quienes utilizan más el pápago en sus conversaciones. Entre los tohono o'otham
de Estados Unidos hay un número elevado de bilingües que hablan inglés y el
idioma vernáculo. Algunos o'otham de ambos países que viven cerca de la
frontera hablan pápago, español e inglés.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario